jueves, 19 de marzo de 2015

Afinando instrumentos


Salen los músicos a escena. Llevan sus intrumentos en la mano mientras se dirigen a sus lugares. Al frente cuerda. En medio viento. Al fondo percusión.

Y se hace el caos. Ese momento en que todos, sin orden alguno, afinan sus instrumentos. Notas locas sin ton ni son que forman una amalgama de disonancia imposible de interpretar.

Y el silencio.

El director aparece entre aplausos del público y de los propios músicos.

De nuevo el silencio mientras este, tras saludar al respetable, ocupa su lugar en el púlpito.

Alza los brazos batuta en mano.

Y se hace la melodia.

Lo que segundos antes era el más absoluto desorden, conforma una sinfonía rítmica dónde todos saben su función, su tempo y escala.

Rozan la perfección.

Y en esas estoy, afinando el instrumento. Ahora mismo mi cuerpo es un conjunto de piezas desordenadas que se esfuerza por encontrar la melodía y la sinfonía, si bien no en pos de la perfección, lo más cercano posible a la excelencia personal.

Eso si, no me olvido de disfrutar el momento.


lunes, 9 de marzo de 2015

Ya no lo sé


- ¿Me preguntan si estoy rehabilitado? Ya no lo sé...

Me siento cómo Morgan Freeman en Cadena Perpetua cada vez que se sentaba ante el tribunal de revisión de su condena para ver si le concedían o no la libertad condicional. El siempre decía lo que creía que aquellos que debían valorar su puesta en libertad querían oir.

Llevo dos años así. Diciéndome lo que quiero oir. Que esta vuelta es la buena, que voy a encontrar el tiempo para salir a correr, que voy a mejorar, a aplicarme, a dedicarme... Y nunca lo consigo.

Mejor dicho, nunca lo hago. De haber un culpable, ese soy yo.

Creo que, cómo Morgan Freeman, estoy hastiado de la situación. Ya no sé si estoy preparado, si he vuelto, si tan solo será un breve tiempo hasta que, de nuevo, todo vuelva a complicarse y la pereza me pueda.

Empiezo a encontrar ese punto de equilibrio entre el sufrimiento y el disfrute. Volver a empezar a ponerse en forma es muy duro. Lo se por experiencia, no en vano esta debe de ser cómo la quinta o sexta vez que lo intento en los últimos 24 meses

Una cosa está clara, no puedo prescindir de la competición. Sólo me animo si tengo objetivos que cumplir en el calendario.

Sea cómo fuere, que pase lo que tenga que pasar.

Me sentaré ante el espejo y seré yo mismo. Juzgaré mi condición sin mirar más allá del hoy que vivo.

¿Será esta ocasión la definitiva? Ya no lo se...