jueves, 23 de enero de 2014

Ha sido por egoismo



Lo admito, no me importa hacerlo. El día que llamé a Cocera y le propuse crear un segundo grupo de entreno a las 21:00 fué por puro egoismo.

Llevaba meses sin motivación, sin ganas ni fuerzas y lo que es peor, poniendo todo tipo de excusas para no correr. Estaba demasiado cansado, física y mentalmente.

Sabía que yo solo jamás podría. El agujero en el que me había metido yo solito era demasiado hondo como para salir sin ayuda.

Eso era lo que buscaba, desesperadamente, al formalizar mi propuesta de coordinar un segundo grupo 1 hora y media más tarde del entreno principal.

Hace poco que hemos empezado, pero ya da sus frutos. Ya son algunos los que se han animado a venir conmigo a agotarse para poder quitarnos el cansancio de encima.

Suena paradójico, pero es tal cual. Es una ecuación simple que aquellos que corremos para evadirnos entendemos a la perfección. Agotarse para evitar el cansancio, tan simple como suena. Elevar la mente a un plano de satisfacción personal que ahuyenta las malas vibraciones, evade los problemas y abre nuevos puntos de vista.

En fin, que después del primer entreno nocturno nos bauticé como "Los Novenos".

El de hoy ha sido una día especialmente complicado, ya que ha estado todo el día lloviendo. De hecho no ha parado en lo que ha durado el entreno. Ha sido un entreno duro que no ha sido capaz de quitarnos la sonrisa de la cara a ninguno de los 5 valientes que hemos optado por la hora golfa.

De nuevo, esto del running, vuelve a cobrar sentido. Lluvia, frío, a deshoras... Esto es correr por correr! Correr para desahogarse, para olvidarse, para cargar las pilas... Running la Vida Loca amigos, la esencia inicial ha vuelto, puedo compartirla con grandes amigos y eso me hace inmensamente feliz.

Gracias Novenos por aceptar mi egoismo y compartir conmigo estos momentos.






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