lunes, 28 de abril de 2014

#UTBCN 2014, sinónimo de excelencia


La definición de Excelencia en la Wikipedia reza lo siguiente:

"Excelencia es un talento o cualidad de lo que es extraordinariamente bueno y también de lo que excede las normas ordinarias."

Alguien debería decirles que incluyan la siguiente linea:

"Organización de #UTBCN 2014"

 Hoy no voy a extenderme en mi carrera. No hay mucho que decir al respecto. Todo iba según lo planeado hasta el km 15. Paso por el avituallamiento en 1h 28m, tiempo perfecto para encarar los 6 kilometros finales y conseguir batir las 2 hora cómo me había propuesto...

...Km 17...
...golpe de calor...
...vómitos...
...adiós a las 2 horas.

Pero no dramaticemos. Fue una buena carrera, con buenas sensaciones y con un tiempo más que aceptable. De haber conseguido hacerlo por debajo de las 2 horas habría quedado entre los 20 primeros. Y no nos engañemos, no soy corredor de estar entre los 20 primeros en una prueba cómo esta.

Fuera cómo fuese, 2 horas y 21 minutos que me dejaron muy buen sabor de boca.

Volviendo al inicio, el reto mayúsculo al que se enfrentaba la organización de la carrera era tremendo. El aluvión de críticas recibidas por los errores cometidos en la edición anterior les obligaba a hilar muy, muy fino.

Y vaya si lo hicieron. Información vía Facebook constante y precisa, sorteos, entrenos dirigidos, entregas de dorsales muchos días antes, señalización de los trazados sin posibilidad de perderse, una bolsa del corredor de las de verdad, de esas que pesan...

Pero por encima de todo, igual que el año pasado, los voluntarios. La almas anónimas que trabajan por puro altruismo ese día para que el resto podamos disfrutar corriendo. Sonrisas que te reciben en plena carrera y te empujan hacia delante. Sin condiciones.

Si el año pasado, después de todo lo sucedido decidí que volvería, esta vez espero ansioso que abran de nuevo las inscripciones para repetir la que, sin lugar a dudas, ha sido una de las mejores carreras de mi vida.

Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

viernes, 25 de abril de 2014

#UTBCN 2014, con la ilusión por bandera


Parece mentira pero ya ha pasado un año desde esta imagen. Al verla todavía me emociono y se me humedecen los ojos al recordar ese día.

Fíjaos bien en la foto. De izquierda a derecha: Chretien, Albert, Tony, Jose Miguel, Un servidor y Jose. Nuestras caras lo dicen todo.

Satisfacción.
Orgullo.
Ilusión.

Esta fue, sin duda, la más épica de las carreras que he corrido en mi vida. De ahí la sensación de júbilo sobrenatural que sentí al cruzar la meta después de más de 5 horas corriendo bajo una lluvia, demasiado a menudo, torrencial.

Mañana repetiré esta experiencia. No será de nuevo la distancia de 42km, tan sólo serán 21 esta vez. Lo decidí a las pocas horas de acabar la edición anterior.

No fue una decisión fruto del cansancio, no es una cuestión de no sentirme capaz de repetir los 42km. Quiero ponerme a prueba. Esta es la única carrera marcada en rojo en el calendario y me quiero entregar a fondo, quiero llegar de nuevo a mi límite, dar el máximo de mi.

Pero sobre todo, por encima de todo, quiero correr con una sonrisa enorme en la cara.

... que así sea!

martes, 25 de febrero de 2014

Me estoy quitando

 
Hola, me llamo Eduard Navarro y estoy intoxicado...

No me cuesta admitirlo, es un hecho. Una realidad.

No puedo evitar mirar el reloj, continuamente. Controlar el ritmo al que corro y lo que es peor, que una sonrisa malévola se dibuje en mi cara cuando encuentro el confort a un ritmo elevado pese haberme prometido que no volvería a ser esclavo del tiempo.

Pero nada de esto es real. Hoy por hoy me estoy buscando, pero no me encuentro. Y mira que lo intento con todas mis fuerzas, con tanto ahinco como soy capaz de hacerlo. Pero nada.

No estoy.

Tengo una ventaja, y es que se dónde radica el problema. Mi cabeza, la que siempre ha tirado del cuerpo, se mira al espejo y no se cree que éste pueda conseguir sus objetivos. Lo que ve no le gusta.

Y aquí empieza el problema. La fortaleza mental y capacidad de sufrimiento de las que siempre he alardeado están dormidas. La parte buena es que están. Solo tengo que conseguir despertarlas. Y en eso estamos.

Por fortuna en estos casos todo confluye y ayuda. Y el cuerpo, con memoria propia, recuerda tiempos mejores y tira olvidándolo todo. Pasa por encima de una mente otrora fuerte, hoy debilitada por un reflejo que no se cree.

Pero todo es cuestión de tiempo, de equilibrio.

Vuelvo a correr solo. El oasis de compañía encontrada a las nueve de la noche ha resultado ser un espejismo que se ha disipado como la bruma matinal.

Aunque echo de menos la compañía, la soledad también me permite hablar a solas conmigo mismo. Decirme a la cara todo lo que pienso e insultarme continuamente por querer tirar la toalla. Y releer las páginas de autoayuda que con tanto esfuerzo he escrito en los últimos casi 5 años.

Volveré. Es solo cuestión de tiempo. Tiempo y un poco de esfuerzo, nada mas.

...Hola, me llamo Eduard Navarro y me estoy quitando.

domingo, 2 de febrero de 2014

Turning Cuarenta, Loca


Aquel que hoy espere un post relacionado con el running, gracias por venir, ha sido un placer.

Ya puede cerrar esta página.

Cómo no solo de running vive el hombre, hoy hablaré de emociones y sentimientos, de energia vital, de amigos.

De familia.

Esta ha sido una semana rara. Una semana llena de emociones, de gestos de amor y cariño de mucha, mucha gente.

Nunca hago nada por interés. Nunca espero nada a cambio de nada de lo que hago. Si me ofrezco a echar una mano no será por que aspire a obtener algún tipo de compensación...
Bueno, no es del todo cierto, si que espero una compensación. Me gusta saber que aquellos con los que comparto la vida están bien, se sienten a gusto.

Y si puedo colaborar para que así sea, será. Ese es mi premio, la satisfacción de saber que me dejan ayudar y cuidar de mi gente.

Por eso, por el hecho de no esperar nada, ha sido una sorpresa mayúscula.

Amigos que me llaman para decirme que me quieren, porque si, porque en cierto modo he servido de inspiración para hacerle llegar a un estado de felicidad extrema. De paz interior.

Magdalenas furtivas con velitas con mucho cariño como ingrediente principal que me desmontan, me dejan sin palabras y al borde de la lagrimita por la emoción.

Amigos de hace tantos años que ya ni recuerdo que de repente descubro que me admiraban. Que para ellos era increible compartir espacio con aquellos que llenabamos páginas de las revistas de patín de la época. Hoy son ellos los que las llenan y yo quien los admira y no puede creer que me acepten de esta manera.

Amigos nuevos, gente que hace muy poco que conozco pero que parezca que llevan una vida a mi lado y me conocen cómo la palma de mi mano. Amigos de la infancia en la edad adulta. AMIGOS, con mayúsculas.

Personas que por casualidad un día llegaron a mi vida con un perro enorme, una sonrisa aun más grande y un corazón inmensamente mayor.

Compañeros de viaje. Personas que están a mi lado desde mi infancia, personas con las que he compartido miles, millones de anécdotas. Amigos que han dejado de serlo, porque ya son nuestra familia. Hoy son nuestros Titos, nuestras Titas, nuestros Tetes...

Vecinos que ya no lo son. Que han traspasado esa linea y que han abierto las puertas de su vida sin condición. Puertas sin llaves separan nuestras vidas, siempre abiertas, siempre disponibles.

Mi familia. Mis hermanas, mi hermano y mis cuñados. Mis padres y la madre de mi esposa. Mis sobrinos. Incluso estando lejos os siento muy cerca. Unidos, siempre. Una familia grande.

Una gran familia.

Y mis hijos. Mi razón y mis motivos. Mi sonrisa y mi ilusión. Mi presente y mi futuro.

Y Cristina. ¿Cómo podría no quererte tan profundamente cómo lo hago?

Eres única.

Eres para siempre.

Te amo.

Esta ha sido una semana rara. La semana en que he cumplido 40 años. La semana en que, difícil en mi, me han dejado sin palabras.

Me habéis dejado sin palabras.

A todos vosotros. A los que estuvístes. A los que desde la distancia pensásteis en mi. A los que no pudísteis venir:

Muchas gracias por hacerme inmensamente feliz.

Os quiero.

domingo, 26 de enero de 2014

Sentir la llamada

Por favor, dadle al play antes de empezar a leer.


...Quizá porque mi niñez sigue jugando en su playa. No lo se.

O quizá por que lo primero que veo cada mañana al despertar y subir la persiana es la ladera de un monte más alto que el horizonte. Es posible...

No se explicarlo, pero hace tiempo que me llama. Ya antes incluso de tomar la firme decisión de ponerme de nuevo a tono me llamaba... y es algo que me cuesta comprender.

Hasta la fecha siempre había renegado. "Yo soy asfaltero", decía.

Para aquellos que no me conocéis, o me conocéis poco, os pondré en antecedentes. El lugar dónde vivo es incomparable. Una pequeña ciudad encajada con calzador entre el mar Mediterráneo y el parque natural del Garraf. Mar y montaña a distancias iguales la una de la otra. Idílico. He nacido, crecido y vivido toda mi vida junto al mediterraneo. Y puedo asegurar que, con toda probabilidad, moriré aquí.

La cuestión es que la montaña a mi, cómo que no. En realidad nunca había acabado de hacerme el peso. Si, es cierto, he corrido muchas veces por montaña. He participado en carreras de ésta disciplina. Pero nunca me he considerado hombre de montaña.

Era más por considerarme un corredor completo que algo hecho por verdadero gusto y disfrute. En mi caso, como comer pescado. Gustarme lo que se dice gustarme... Soy más de carne, pero entiendo que para una alimentación equilibrada es imprescindible.

Hoy ha sido diferente. Cómo os decía al principio hace meses que me llama. Casi me atrevería a decir que el motivo principal de mis ganas de volver a sentirme fuerte corriendo nacen de la necesidad de correr lejos del asfalto. Repito, no se explicarlo, es un sentimiento más que un hecho.

Y cómo suele ser habitual, escuchar al corazón suele dar su fruto. Ha sido extraordinario. La ruta que hemos escogido transcurre por un acantilado abrupto lleno de piedras. El romero y la genista decoran el paisaje y su olor lo inunda todo.

En este momento, horas después de haber reflexionado sobre la experiencia vivida hoy, puedo afirmar sin lugar a dudas que he sentido la llamada.

Creo que las montañas que me observan silenciosas desde lo lejos van a verme mucho más a menudo que hasta ahora.

¿El motivo? Cómo más alto subo, mayor es el esplendor con el que mi Mar Mediterráneo luce ante mi....

...y cerca del mar por que yo...

Gracias Cèsar, Sergi y Lleó por la compañia de hoy. Espero que podamos repetir otras muchas veces.











jueves, 23 de enero de 2014

Ha sido por egoismo



Lo admito, no me importa hacerlo. El día que llamé a Cocera y le propuse crear un segundo grupo de entreno a las 21:00 fué por puro egoismo.

Llevaba meses sin motivación, sin ganas ni fuerzas y lo que es peor, poniendo todo tipo de excusas para no correr. Estaba demasiado cansado, física y mentalmente.

Sabía que yo solo jamás podría. El agujero en el que me había metido yo solito era demasiado hondo como para salir sin ayuda.

Eso era lo que buscaba, desesperadamente, al formalizar mi propuesta de coordinar un segundo grupo 1 hora y media más tarde del entreno principal.

Hace poco que hemos empezado, pero ya da sus frutos. Ya son algunos los que se han animado a venir conmigo a agotarse para poder quitarnos el cansancio de encima.

Suena paradójico, pero es tal cual. Es una ecuación simple que aquellos que corremos para evadirnos entendemos a la perfección. Agotarse para evitar el cansancio, tan simple como suena. Elevar la mente a un plano de satisfacción personal que ahuyenta las malas vibraciones, evade los problemas y abre nuevos puntos de vista.

En fin, que después del primer entreno nocturno nos bauticé como "Los Novenos".

El de hoy ha sido una día especialmente complicado, ya que ha estado todo el día lloviendo. De hecho no ha parado en lo que ha durado el entreno. Ha sido un entreno duro que no ha sido capaz de quitarnos la sonrisa de la cara a ninguno de los 5 valientes que hemos optado por la hora golfa.

De nuevo, esto del running, vuelve a cobrar sentido. Lluvia, frío, a deshoras... Esto es correr por correr! Correr para desahogarse, para olvidarse, para cargar las pilas... Running la Vida Loca amigos, la esencia inicial ha vuelto, puedo compartirla con grandes amigos y eso me hace inmensamente feliz.

Gracias Novenos por aceptar mi egoismo y compartir conmigo estos momentos.






sábado, 4 de enero de 2014

Correr.



El tiempo que hace que no escribo en el blog es casi el mismo tiempo que hace que no corro.

Llevo unos días dándole vueltas a muchas cosas, demasiadas en realidad. Entre ellas, el volver a utilizar esta bitácora para vaciar la cabeza y plasmar sentimientos.

Este post ronda mis ideas desde principio de semana, a horcajadas entre el final de 2013 y el inicio de 2014. Me he dado cuenta que a medida que su estructura se dibujaba en mi cabeza el texto se hacía cada vez mas deprimente, triste y lleno de excusas para explicar mi situación actual.

Lo más lamentable es que esas ideas, me guste o no, son reflejo del como me siento actualmente. Y eso no puede ser. No puedo permitirme seguir pensando negativamente.

Eso no puede ser bueno.

El primer paso para encarar esta situación ha sido sentarme a elaborar la lista de objetivos para el 2014. Para ello, he querido recuperar la del 2013, escrita a mano y guardada para poder revisarla siempre que uno siente que pierde el horizonte.

El ejercicio es sencillo. Leo la lista anterior y empiezo a elaborar la actual. Me doy cuenta que no he cumplido ni uno solo de los objetivos marcados para el pasado año y pienso:

- Eduardito, ¿quieres decir que no te has presionado demasiado?

Y caigo en la cuenta que, a menudo, me he olvidado de algo fundamental.

Disfrutar.

Necesito recuperar la ilusión por calzarme unas zapatillas con colores de payaso de Mimosín y disfrazarme de pseudo runner.

Necesito sonreír de nuevo mientras corro.

Así que, este año, lo he hecho diferente. No hay nueva lista, sólo una modificación de la anterior con un único nuevo punto: Disfrutar corriendo.

La colgaré a la vista para, cuando empiece a olvidarlo, recordarme a mi mismo que esto de correr sirve cómo válvula de escape, no para generar más inquietudes.

2014: Voy a disfrutar corriendo. Sin preocuparme por mejorar mis marcas, ni las distancias, ni los ritmos.

Adiós a la esclavitud del GPS de la muñeca.

Hola a las sensaciones, al correr con las piernas, la cabeza y el corazón.