jueves, 6 de junio de 2013

Quería destrozar algo hermoso

 
Hay días en los que necesito desesperadamente ponerme el disfraz de runner y salir a castigarme.

Momentos en los que los problemas cotidianos aceleran mi corazón, embotan mis cabeza y ofuscan mis actos. Momentos en los que situaciones que a priori deberían poderse capear sin mayor complicación consiguen apoderarse de mi persona y, en cierto modo, atormentar mi existencia.

Son esos los momentos en los que me exprimo al máximo, me exijo hasta el límite. Corro sin una meta definida, sin un entrenamiento establecido. Corro para escapar.

Llevo mi cuerpo a un punto de no retorno, un punto en el que se que acabaré extenuado, pero inmensamente necesario.

Paro cuando ya no puedo mas, cuando siento que los pulmones ya no son capaces de coger mas aire, cuando mis piernas hace rato que dicen que ya basta. Y al parar, a menudo, tengo arcadas provocadas por el esfuerzo, por el castigo al cual he sometido a mi persona.

Pero llegar a ese punto es necesario. Ahí, solo ahí, siento que mi cabeza está limpia. Que junto con el sudor que brota por los poros de mi piel y empapa mi ropa, resbalando por mis brazos, piernas y cara, mi cuerpo expulsa también todos esos fantasmas que me agobian, que amargan mi existencia y me convierten en una bomba a punto de estallar. Me siento de nuevo preparado para afrontar cualquier situación, para salir airoso de cualquier dificultad. Para vivir un día a día lleno de anécdotas que nos esforzamos por convertir en problemas.

Me limpia para poder ver las cosas de un modo infinitamente mas optimista. Y entonces una sonrisa enorme se dibuja en mi cara y vuelvo a hacer las paces con el mundo.

Hay días en los que, como Edward Norton en El Club de la Lucha, siento la necesidad de destrozar algo hermoso.


sábado, 1 de junio de 2013

Adidas Outlet Caspe



Corren tiempos difíciles, de recortes, de restricciones, de apretarse el cinturón.

A mayor número de kilómetros en nuestras piernas mayor cantidad de material debemos adquirir, y en la situación actual muchos nos hemos convertido en cazadores de ofertas, buscadores de tesoros a precio de saldo.

Soy un árduo defensor del negocio local, del pequeño comerciante que ofrece productos selectos frente a la oferta masiva de los grandes centros comerciales. Esa exclusividad de la "tienda de barrio" suele ser sinónimo de precios elevados, totalmente lógico si se trabaja con los márgenes de beneficio que se deben trabajar para hacerlo rentable. Pero en la actualidad, en muchos casos, inalcanzables para muchas economías familiares.

Hoy os presento un posible solución. La central logística de Adidas en Caspe dispone de tienda propia. Se trata de un Outlet dónde encontrareis productos de primerísima calidad a precios sorprendentes.


Lo bueno del asunto es que Adidas ha cuidado el lugar dónde ubicar su Outlet oficial para no dañar excesivamente negocios locales. Caspe se encuentra en medio de la España profunda a 90 km de Lleida y 115 de Zaragoza cómo ciudades mas o menos grandes mas próximas. No lo sé con certeza, pero creo que se trata de una estrategia comercial para poder eliminar stocks sin dañar a sus clientes, cuestión que no han cuidado otras grandes marcas abriendo Outlets propios muy cerca de grandes ciudades y por tanto, de grandes volúmenes de venta sin preocuparse del daño que eso provocaría en sus mercados.

La última vez que estuve en Caspe tenían un gran surtido de material para el running. Desde zapatillas a ropa técnica, pasando por todo el elenco necesario para la práctica del deporte. También disponen de artículos para la práctica del baloncesto, el fútbol, la gimnasia u otros muchos deportes.

Compré un bañador de piscina y un par de zapatillas para mi hijo mayor y otro par de zapatillas para mi, para vestir. Todo por poco mas de 45€.


Si os interesa, el outlet se encuentra en la Ctra. de Alcañiz s/n, 50700 Caspe. Zaragoza