miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Lo dices en serio?


No deja de sorprenderme que a estas alturas de la película Cristina, mi esposa, siga preguntándome aquello de ¿lo dices en serio? cuando me ve preparar la mochila con los bártulos para salir a correr cada vez que nos vamos fuera un fin de semana fuera.

Y la entiendo, no creáis que no. Debe de pensar que estoy medio enfermo para querer levantarme temprano a cansarme cuando lo que debería hacer es quedarme en la cama y descansar.

Me encanta correr por sitios en los que habitualmente no lo hago. Descubrir nuevos caminos, nuevas rutas, nuevos paisajes.

El pasado fin de semana estuvimos en casa de la familia de Alcañiz. Era el cumpleaños de mi sobrina Inés y nos presentamos allí por sorpresa.

Apoveché la ocasión para hacer un recorrido que, si bien no es nada largo ni exigente, si que me apetecía mucho realizar desde hace ya bastante tiempo. La vuelta a la Estanca.

La Estanca es una especie de lago de agua dulce navegable que incluso tiene varias playas de arena blanca y fina, cómo si del Caribe se tratase. En verano en tierras turolenses se agradece el poder refrescarse.

La vuelta completa a la Estanca no supera los 7,5km de distancia. El Sábado estaba decidido a dar un par de vueltas pero el fuerte viento me forzó a dar tan sólo una. Sin embargo, valió la pena.

Tengo una relación extraña con el agua. Mis mejores rutas y entrenos se realizan cerca de zonas con grandes cantidades de agua, ya sean ríos, embalses, lagos, charcas o el mar Mediterraneo. Me llena de paz y tranquilidad correr cerca del líquido elemento.

El paisaje que rodea este paraje es precioso. Cañizos, hierba, pinos y acequias de regadío que parecen transportarte a otra época. El recorrido transcurre mayoritariamente sobre pista de tierra, aunque varias veces se desvía por senderos estrechos que pasan muy cerca de la orilla de este lago.

 Es un recorrido hermoso dónde los haya. Os lo recomiendo. Sobre todo a los escépticos, aquellos que dudáis de la existencia de Teruel.

Teruel existe, y no os podéis ni hacer una idea de que manera.

Os dejo el enlace a la ruta de wikiloc no sea que paséis por allí y os lo perdáis.


 

  




1 comentario:

  1. Yo sí te entiendo puesto que me pasa algo parecido. Allí donde voy debo llevarme mis zapatillas y ropa de running para recorrer los parajes y disfrutarlos de otro modo. Qué bonita forma de hacer turismo, totalmente complementaria con el otro tipo de turismo, el de la cervecita y las tapas junto a la familia y amigos ya que, pese a que algunos no se lo crean, también lo hacemos... :-)

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