miércoles, 15 de mayo de 2013

Historias de un maratón

¿Por qué nos sentimos tan identificados con las historias anónimas de otros corredores? ¿Por qué el mero hecho de oir hablar de sus retos a alguien ajeno a nosotros nos emociona?

Creo que es muy sencillo, compartimos pasión. Me parece que, por eso, estas historias de gente a la que muy probablemente jamás conoceré me llegan profundamente. Porque lo entiendo. Porque lo comparto plenamente. Porque lo vivo en primera persona.

Hoy os pido que dediqueis 20 minutos de vuestro tiempo a ver este informe Robinson que narra la aventura de 6 españoles que, por muy diferentes motivos, decidieron embarcarse en la aventura de correr el maratón de Nueva york en 2012.

Si, 2012. El Maratón que nunca se celebró. Aquel que fué cancelado por culpa de Sandy, un huracán con nombre de mujer que arrasó la ciudad que nunca duerme. Aquel que, no nos equivoquemos señoras y señores, no acabó con las ilusiones de miles de corredores del mundo entero, tan solo las aplazó al año próximo.

Admito, sin vergüenza ni rubor alguno, que he llorado viéndolo. Hay momentos muy emotivos, a los que le han aplicado el dramatismo de la cámara para acentuarlos y pese a todo, el fondo y el mensaje son los mismos. Son motivos para correr. Excusas para hacer lo que uno quiere. Aquello con lo que de verdad disfrutamos.

Zapatillas, kilómetros y nuestros pensamientos, solo eso.

Algún día, con algo de suerte, Nueva York también será tachado de mi lista.

1 comentario:

  1. Es cierto, todo lo que cuentan y lo que cuesta preparar un maratron y lo dificil que es poder correr en NY.

    Yo he tenido la gran suerte de correr en NY, y de todos los maratones que he podido correr, es el mejor en todos los aspectos, es el Top one.

    Amigo, nos quedan muchas carreras por correr juntos, y seguro, que NY algun dia caerá, me apuesto contigo una cerveza isotónica.

    Llorar demuestra muchas cosas buenas y ninguna mala. Debilidad ninguna y sin gran fortaleza, y sobre todo se da en personas con grandes sentimientos, ademas de ti, tanto tu como yo, conocemos a alguien asi.

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