martes, 14 de mayo de 2013

Grande o pequeña?

Se acabó la temporada. Tanto por punta de calidad cómo por elección personal. Me cuesta correr con calor, me penaliza mucho. Rindo mejor cuando hace frío.

Los venideros van a ser meses de series, farlets, ejercicios de fuerza y resistencia, multisaltos, técnica de carrera y fortalecimiento en general. Como diría nuestro Sensey Cocera, serán entrenos divertidos.

Al mismo tiempo empezaré planificar la próxima temporada, en la que debo valorar cuales serán los objetivos por los que lucharé y a que eventos populares acudiré.

Y aquí es a dónde yo quería llegar.

¿Carrera grande o pequeña? Ambas opciones tienen su encanto, ventajas y desventajas. Sin olvidar jamás, evidentemente, que quién esto escribe asume que es un corredor mediocre, tirando a malo.


En los grandes eventos cuentas con organizaciones mas completas, mayor número de participantes y generalmente con la posibilidad de correr en espacios reservados al tráfico que de otra manera resultaría imposible. Entre tal cantidad de gente siempre encuentras un grupito en tu cajón de salida al que sumarte para conseguir el crono deseado. Jamás te encuentras solo entre tanta gente, caso que muchas veces me sirve para despejar la mente y no obsesionarme con el ritmo, distrayéndome contando una marca determinada de calzado, observando uniformes o mirando la forma en la que corren los de mi alrededor.

Objetivos principales: Arañarle unos segundos al reloj y acabar entre los 1000 primeros.

Por otra parte las carreras pequeñas me apasionan. Te sientes mas arropado, en familia. Las personas que organizan son reales, están presentes en el evento y en muchas ocasiones deciden hacer algo así por mera pasión.


Te encuentras solo durante gran parte del recorrido, lo cual exige un importante ejercicio mental para luchar por aquello que deseas. En este tipo de carreras corro por etapas. Mantengo el ritmo evitando  los pensamientos negativos con metas volantes: "Un poco mas. Hasta la farola y aflojo. Aún no, hasta el de los pantalones verdes y aflojo..." Y así durante toda la carrera, tratando de conservar la motivación.

Pero sobre todo el impulso psicológico que supone conseguir fines simplemente imposibles en una carrera grande.

Objetivos principales: Arañarle unos segundos al reloj y acabar entre los 50 primeros.

Los 50 primeros... Ver tu nombre entre los primeros en finalizar la carrera te llena, te satisface y sobre todo, al menos en mi caso, me motiva para querer ser mejor y superarme en la siguiente.

Para el próximo año quiero rebajar tiempo en 10k, media maratón y asaltar de nuevo otra maratón de asfalto.

Y tengo bastante claro que en la mayoría de casos lo haré en carreras pequeñas.

Si, es una cuestión de ego, me gusta saber que puedo estar muy arriba en la lista. ¿Eso me convierte en un prepotente? Puede ser, pero el impulso emocional conseguido hace que siga luchando por mejorar.

Por ser un mejor corredor mediocre, tirando a malo.


1 comentario:

  1. Buenas Edu, vamos por partes.

    Las carreras grandes son para disfrutar del ambiente y nada mas, pero si tu objetivo es mejorar tus tiempos, sin lugar a dudas carreras con menos gente y mejor organizadas, un claro ejemplo lo tenmos con las carreras de Sito.

    Por otro lado, tu objetivo es siempre mejorar tus marcas personales, dejando al lado entrar entre los 50 primeros, ya que es esta la adicción mayor que ocasiona este noble deporte al corredor popular, superación `personal y alcanzar los objetivos.

    Y por último te puedo asegurar, si las lesiones te respetan, que vas a mejorar tu marca en 10k (-40'), en media maraton (-1h 25') y en Maraton (-3h10'), como se que corres mejor con presión, toma un poco.
    Confia en mi, veras como lo logras.

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