lunes, 22 de abril de 2013

Soy creyente

Soy creyente.
Creo en el esfuerzo,
Creo en el tesón,
Creo en el afán de superación,
Creo en la tenacidad,
Creo en mi...

Tengo un problema en lo pies. De hecho tengo muchos problemas en los pies y piernas, pero hoy solo hablaré de uno y de la solución que por fin he encontrado. Os advierto de antemano que no es del todo agradable.

Tengo los segundos dedos de cada pie, lo que serían los índices de las manos, mas largos que los dedos gordos. Eso provoca que, pise como pise y que use la marca y talla de calzado que use, sufro de ampollas.

Son enormes, muchas veces inyectadas en sangre. No hay carrera que al acabar no tenga que pincharlas con alfileres para vaciarlas o dormir con ellas traspasadas con hilos para que acaben de vaciarse de líquido por completo. Estas ampollas levantan mis uñas y provocan que se caigan. No tengo 10 uñas en los dedos de los pies desde hace años. Siempre me falta alguna.

Pero por fin he encontrado la solución. Bueno, mas bien ha sido mi podóloga, que después de muchos inventos (vaselina, taping, calcetines especiales...) ha dado con el remedio.

Se trata de una prótesis de silicona hecha a medida, que aunque pueda parecer lo contrario, una vez te acostumbras ni te enteras que la llevas.

Hace  como un mes que la utilizo, por ahora solo en el pié derecho para ver como funciona. Tiene un coste de 35€ y desde que la uso no he vuelto a tener ni una sola ampolla en los dedos. Las uñas se caen igual, ya me dijeron que eso seria inevitable, pero el dolor se ha reducido considerablemente.

Las fotos las hice ayer, nada mas llegar de un entreno de 23km por montaña con un desnivel severo. Podéis apreciar que no hay ninguna uña negra, afortunadamente. Quizás algún día encuentre una solución para no deshollarme los juanetes y pueda dejar de utilizar los apósitos blancos que veis en la imagen.

...y aunque corra por el valle del dolor ningún mal temeré,
pues el sufrimiento es mi pastor y él guia mis pasos...


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