viernes, 24 de abril de 2015

Me rindo


Me rindo.

Tu ganas.

Adiós a la MTBCN.

Seamos realistas. No he podido correr más de 15 días en los últimos dos meses por la dichosa fascitis. Corro un día y tengo que estar cuatro parado, cojo y muy dolorido.

Podría engañar a cualquiera menos a una persona, a mi mismo. No estoy preparado para un reto de este calibre.

¿Podría correr? Seguro.

¿Podría acabar la carrera? No tengo la menor duda.

¿Pero a que precio? Aquí radica el problema. El precio es demasiado alto si tengo en cuenta que, como corredor de mierda que soy, no me gano la vida con esto y la repercusión de tirar de cabeza y casta cuando el cuerpo no está preparado es demasiado elevada.

Hagamos una lectura positiva de la situación. Pierdo una batalla, pero no la guerra. Debo ponerme serio, aplicarme con ahinco y tesón para solucionar este problema que hace demasiado tiempo que dura.

En el calendario hay más pruebas pronto a las que no estoy dipuesto a renunciar, aunque abandonar la MTBCN es excesivamente doloroso. Es la de casa. Es la más grande. Es a la que más cariño le tengo.

Ya la correré el año próximo.

martes, 7 de abril de 2015

Usa la cabeza



No es que me haga especial ilusión la verdad, pero siendo realista, es la mejor decisión que podía tomar.

Acabo de escribir un mail a la organización de UTBCN solicitando un cambio de distancia.

Se que estoy preparado para afrontar los 42km de montaña a los que estoy inscrito, aunque mis pies se esfuerzan cada día en demostrarme lo contrario.

La fascitis plantar que arrastro desde hace más de un año y que parecía haber desaparecido después del tiempo de bondad y la plantillas resulta que nunca se fue. Simplemente ha cambiado de pié.

Mientras las molestias del pié izquierdo ya no existen, han aparecido otras nuevas en el derecho, exactamente en la misma zona dónde dolían en el otro.

Así que, mal me pese, toca usar la cabeza, ser consciente de mis limitaciones y asumir que posiblemente si hago frente al maratón del 25 de Abril acabe teniendo que pasarme un tiempo parado.

Otra vez más.

Y no me apetece, sinceramente.

Solo quiero poder correr un par de días por semana sin dolores, no pido más.

Adiós MTBCN.

Hola STBCN.

A ver que me dicen desde la organización. Por si acaso, ya tengo cita en el traumatólogo para infiltrarme.

Y esto lo hago desde el mayor optimismo del mundo, pues es una carrera que quiero disfrutar a fondo.

*Imagen: utbcn.com

jueves, 2 de abril de 2015

El tío loco


Todos los niños deberían tener un tío que está loco. Un tío que hable diciendo tacos, que les cuente chistes guarros, que haga calvos por la ventanilla del coche y que, a fin de cuentas, haga las cosas que un padre sabe que no debe hacer con sus hijos pero que en cierta manera son necesarias.

Yo, de niño, tuve a mi tío Enrique. Un loco encantador, que hablaba de mi madre en términos poco decorosos y que me hacía reir muchísimo.

Mis hijos tienen a Albert, que los quiere y fastidia a partes iguales. Y ellos le adoran.

Así pues, era lógico que yo fuese el tío loco de alguno de mis sobrinos. Tengo esta relación con Ramón, un adolescente risueño que se ríe de todo por todo y que es un encanto.

Además, tengamos en cuenta que este post lo estoy escribiendo en plena Semana Santa, tengo la obligación moral de cuidar y proveer en caso de necesidad, no en vano soy su padrino. No soy persona religiosa, pero así lo confirmé ante la Santa Iglesia el día de su bautizo y así será si nunca se da el caso.

Total, que cuando ayer al salir a estirar las piernas un ratito por los caminos que rodean Blancas el decidió que me acompañaría a hacer de mochilero en quad.

¿El resumen? Soy un tío afortunado por poder contar con un lujo cómo este. 

Eso si, cómo cabía esperar, tenía que hacerle un calvo en cuanto se presentó la ocasión...

jueves, 19 de marzo de 2015

Afinando instrumentos


Salen los músicos a escena. Llevan sus intrumentos en la mano mientras se dirigen a sus lugares. Al frente cuerda. En medio viento. Al fondo percusión.

Y se hace el caos. Ese momento en que todos, sin orden alguno, afinan sus instrumentos. Notas locas sin ton ni son que forman una amalgama de disonancia imposible de interpretar.

Y el silencio.

El director aparece entre aplausos del público y de los propios músicos.

De nuevo el silencio mientras este, tras saludar al respetable, ocupa su lugar en el púlpito.

Alza los brazos batuta en mano.

Y se hace la melodia.

Lo que segundos antes era el más absoluto desorden, conforma una sinfonía rítmica dónde todos saben su función, su tempo y escala.

Rozan la perfección.

Y en esas estoy, afinando el instrumento. Ahora mismo mi cuerpo es un conjunto de piezas desordenadas que se esfuerza por encontrar la melodía y la sinfonía, si bien no en pos de la perfección, lo más cercano posible a la excelencia personal.

Eso si, no me olvido de disfrutar el momento.


lunes, 9 de marzo de 2015

Ya no lo sé


- ¿Me preguntan si estoy rehabilitado? Ya no lo sé...

Me siento cómo Morgan Freeman en Cadena Perpetua cada vez que se sentaba ante el tribunal de revisión de su condena para ver si le concedían o no la libertad condicional. El siempre decía lo que creía que aquellos que debían valorar su puesta en libertad querían oir.

Llevo dos años así. Diciéndome lo que quiero oir. Que esta vuelta es la buena, que voy a encontrar el tiempo para salir a correr, que voy a mejorar, a aplicarme, a dedicarme... Y nunca lo consigo.

Mejor dicho, nunca lo hago. De haber un culpable, ese soy yo.

Creo que, cómo Morgan Freeman, estoy hastiado de la situación. Ya no sé si estoy preparado, si he vuelto, si tan solo será un breve tiempo hasta que, de nuevo, todo vuelva a complicarse y la pereza me pueda.

Empiezo a encontrar ese punto de equilibrio entre el sufrimiento y el disfrute. Volver a empezar a ponerse en forma es muy duro. Lo se por experiencia, no en vano esta debe de ser cómo la quinta o sexta vez que lo intento en los últimos 24 meses

Una cosa está clara, no puedo prescindir de la competición. Sólo me animo si tengo objetivos que cumplir en el calendario.

Sea cómo fuere, que pase lo que tenga que pasar.

Me sentaré ante el espejo y seré yo mismo. Juzgaré mi condición sin mirar más allá del hoy que vivo.

¿Será esta ocasión la definitiva? Ya no lo se...

lunes, 28 de abril de 2014

#UTBCN 2014, sinónimo de excelencia


La definición de Excelencia en la Wikipedia reza lo siguiente:

"Excelencia es un talento o cualidad de lo que es extraordinariamente bueno y también de lo que excede las normas ordinarias."

Alguien debería decirles que incluyan la siguiente linea:

"Organización de #UTBCN 2014"

 Hoy no voy a extenderme en mi carrera. No hay mucho que decir al respecto. Todo iba según lo planeado hasta el km 15. Paso por el avituallamiento en 1h 28m, tiempo perfecto para encarar los 6 kilometros finales y conseguir batir las 2 hora cómo me había propuesto...

...Km 17...
...golpe de calor...
...vómitos...
...adiós a las 2 horas.

Pero no dramaticemos. Fue una buena carrera, con buenas sensaciones y con un tiempo más que aceptable. De haber conseguido hacerlo por debajo de las 2 horas habría quedado entre los 20 primeros. Y no nos engañemos, no soy corredor de estar entre los 20 primeros en una prueba cómo esta.

Fuera cómo fuese, 2 horas y 21 minutos que me dejaron muy buen sabor de boca.

Volviendo al inicio, el reto mayúsculo al que se enfrentaba la organización de la carrera era tremendo. El aluvión de críticas recibidas por los errores cometidos en la edición anterior les obligaba a hilar muy, muy fino.

Y vaya si lo hicieron. Información vía Facebook constante y precisa, sorteos, entrenos dirigidos, entregas de dorsales muchos días antes, señalización de los trazados sin posibilidad de perderse, una bolsa del corredor de las de verdad, de esas que pesan...

Pero por encima de todo, igual que el año pasado, los voluntarios. La almas anónimas que trabajan por puro altruismo ese día para que el resto podamos disfrutar corriendo. Sonrisas que te reciben en plena carrera y te empujan hacia delante. Sin condiciones.

Si el año pasado, después de todo lo sucedido decidí que volvería, esta vez espero ansioso que abran de nuevo las inscripciones para repetir la que, sin lugar a dudas, ha sido una de las mejores carreras de mi vida.

Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

viernes, 25 de abril de 2014

#UTBCN 2014, con la ilusión por bandera


Parece mentira pero ya ha pasado un año desde esta imagen. Al verla todavía me emociono y se me humedecen los ojos al recordar ese día.

Fíjaos bien en la foto. De izquierda a derecha: Chretien, Albert, Tony, Jose Miguel, Un servidor y Jose. Nuestras caras lo dicen todo.

Satisfacción.
Orgullo.
Ilusión.

Esta fue, sin duda, la más épica de las carreras que he corrido en mi vida. De ahí la sensación de júbilo sobrenatural que sentí al cruzar la meta después de más de 5 horas corriendo bajo una lluvia, demasiado a menudo, torrencial.

Mañana repetiré esta experiencia. No será de nuevo la distancia de 42km, tan sólo serán 21 esta vez. Lo decidí a las pocas horas de acabar la edición anterior.

No fue una decisión fruto del cansancio, no es una cuestión de no sentirme capaz de repetir los 42km. Quiero ponerme a prueba. Esta es la única carrera marcada en rojo en el calendario y me quiero entregar a fondo, quiero llegar de nuevo a mi límite, dar el máximo de mi.

Pero sobre todo, por encima de todo, quiero correr con una sonrisa enorme en la cara.

... que así sea!